Merma que se normaliza
Diferencias entre inventario físico y sistema que se aceptan como costo del negocio. Cuando la merma deja de cuestionarse, deja de buscarse su origen.

Prevención de riesgos

Para tener éxito, una empresa debe ser capaz de soportar los riesgos externos presentes en su entorno. Estos pueden convertirse en amenazas si influyen o condicionan las operaciones y el desarrollo de la entidad empresarial, lo que podría llevarlos a convertirse en verdaderos peligros para el propio éxito.
Una empresa se enfrenta a muchos riesgos que provienen de su entorno externo y que influyen en su funcionamiento. Estos pueden ser tanto amenazas potenciales como oportunidades de crecimiento en las circunstancias adecuadas, dependiendo de lo que se necesite en cada momento.
El buen funcionamiento del Gobierno Corporativo le permitirá identificar y minimizar cualquier riesgo que pueda existir en sus operaciones. Esto es crucial para garantizar que una empresa pueda funcionar correctamente con un impacto mínimo de aquellos problemas potenciales, como el fraude o la corrupción por parte de sus ejecutivos o empleados.
Esto sólo puede ocurrir a través de la práctica constante de un buen Gobierno Corporativo, que les ayude a actuar con rapidez cuando se enfrenten a problemas potenciales como el fraude o la corrupción de empleados/ejecutivos ajenos a la empresa, como los competidores

La gestión de riesgos es el proceso de comprender, analizar y evaluar los riesgos para ayudar a una organización a minimizar las pérdidas y maximizar las oportunidades.
Hay diversos factores a considerar, como el identificar lo que podría salir mal (evaluación de riesgos), calcular la probabilidad de que algo suceda (proyección); fijar el precio de los daños en caso de que se produzcan; considerar todos los resultados potenciales a la hora de decidir si hay que tomar medidas o no - esto incluye tanto los efectos directos sobre las personas/organización directamente implicadas como los indirectos.
Las estrategias de gestión de riesgos son las tácticas que utiliza para hacer frente a los riesgos y comprender sus posibles consecuencias.
Estos planes deben incluirse en un proceso documentado sobre cómo su empresa o equipo identificará, abordará y documentará cualquier riesgo a medida que surja, para que no se produzca ninguna situación en la que no se puedan alcanzar los objetivos debido únicamente a circunstancias imprevistas
El fraude no aparece en los reportes hasta que se vuelve material. Para entonces, la organización ha perdido tiempo, dinero y, más importante, la confianza interna.
Diferencias entre inventario físico y sistema que se aceptan como costo del negocio. Cuando la merma deja de cuestionarse, deja de buscarse su origen.
Sobreprecios, proveedores únicos, ausencia de licitación o concurso. Adquisiciones donde el control depende de la confianza, no del proceso.
Sin segregación de funciones, una persona inicia, aprueba y registra la misma operación. La estructura misma facilita el fraude antes de que ocurra.
Eventos detectados que no derivan en investigación, ni en remediación, ni en cambios al control. La organización aprende del incidente pero no del patrón.
Reducir la exposición al fraude requiere identificar el riesgo, diseñar el control que lo mitiga y dejar un plan que la organización puede operar por sí misma.
Mapeo de riesgos por proceso con matriz de impacto y probabilidad. Análisis específico de zonas históricamente vulnerables: compras, almacenes, nómina, cobranza, caja.
Diseño y operación de controles preventivos (que evitan), correctivos (que ajustan) y detectivos (que alertan). Validación de su efectividad real, no nominal.
Hoja de ruta con prioridades, responsables y métricas. Incluye protocolos de respuesta ante eventos detectados, canales de denuncia y comité de ética.
Cada sector tiene su propio modelo de negocio, sus propios riesgos y sus propias vulnerabilidades. No aplicamos metodologías genéricas.
Mapeo de riesgos por proceso, identificación de vulnerabilidades operativas y análisis de eventos históricos relevantes en el sector.
Diseño de controles preventivos, correctivos y detectivos priorizados por impacto económico. Hoja de ruta con responsables y tiempos.
Acompañamiento en la ejecución con el equipo operativo, capacitación y validación de que los controles operan, no sólo existen.
Monitoreo de los controles implementados, revisión de la documentación y verificación de que las recomendaciones se sostienen en operación.
Ambos. El enfoque es preventivo — diseñar controles antes de que ocurra la pérdida — pero también se atienden situaciones ya detectadas, identificando la causa raíz y cerrando la vulnerabilidad que la permitió.
Bajo confidencialidad estricta y con el alcance acordado por escrito con quien encarga el trabajo.
Se reporta a la instancia de gobierno que corresponda — consejo, comité de auditoría o el órgano que la organización tenga definido. La línea de reporte se acuerda al inicio del proyecto, precisamente para que este escenario no dependa de una decisión improvisada.
Por impacto y probabilidad, no por facilidad. El plan de acción ordena los riesgos identificados y asigna controles preventivos, correctivos y detectivos según corresponda a cada uno.
No siempre. Buena parte de las pérdidas que encontramos no vienen de un acto deliberado, sino de una vulnerabilidad que nadie cerró a tiempo: una función sin segregar, una conciliación que dejó de hacerse, un acceso que nunca se revocó.
El diagnóstico inicial mapea las vulnerabilidades de la operación y revela dónde se concentra la exposición al fraude. El primer paso para que la dirección decida con evidencia, no con sospechas.